Una mirada al villano

Después de El Héroe, el siguiente elemento que le brinda el mayor peso a la historia, es El Villano, este personaje, antagonista por excelencia, suele ser el némesis del héroe, pero también lo será del resto de personajes, o de la mayoría. Lo curioso, es que El Villano, es también un personaje, esto lo resalto porque muchos escritores parecen olvidar ese hecho, y tratan a toda costa de hacer que simplemente sea El Malo de la historia. Desarrollar un buen villano, no solo le da mayor coherencia a la historia, sino que, cuando se hace con cuidado, le da un gran realce, llegando incluso a convertirse en todo un ícono como Darth Vader, Sephiroth, Saurón y otros más). Wikipedia define de esta forma al villano:
Un villano es una persona malvada, especialmente en la ficción. Los villanos son personajes de ficción, o quizá personajes novelados, en dramas y melodramas que ejercen la maldad deliberadamente y se enfrentan al héroe. Como tales, los villanos son un recurso argumental casi inevitable, y más que los héroes, elementos cruciales sobre los que gira la trama.
Su posible orígen, podría ser del francés antiguo villein, y ésta a su vez del latín moderno villanus, que significa siervo o campesino, alguien que esta atado a la tierra de una villa. Un buen villano, puede incluso salvar la trama de la historia, puede fundamentar la existencia del héroe dentro de la misma, y a veces, es él quien se responsabiliza por el crecimiento personal y espiritual del protagonista, por lo que, según mi concepción propia, tenemos los siguientes tipos de villanos.
- El gracioso: A este pobre sujeto, todo le sale mal, es el típico malo, pero con gracia, siempre trata de hacer el mal, aunque generalmente termina haciendo todo menos lo que se proponía, por lo regular siempre pierde y cuando llega a ganar, fue producto de la casualidad o de algún error muy tonto. Mal usado, puede ser de mal gusto y arruinar toda la historia. Ejemplo: Gargamel de Los Pitufos, Mojojojo de Power Puff
- El malo: El villano por excelencia hasta el siglo pasado. Este sujeto es malo desde el principio, es un personaje redondo, es decir, por donde lo veas, siempre es igual. Nació por la idea generalizada de encarnar todo el mal de la historia en una sola persona o cosa, en ocasiones, ni siquiera tiene motivos reales para ser el malo, en otras es simplemente porque le gusta. Es malvado, arrogante y ruín. Ejemplo: Esqueletor de He-Man.
- El casual: Se convirtió en malo por un producto de la casualidad, es un villano muy recurrido en las historias, puede llegar a convertirse en un personaje neutral e incluso puede quedar reducido a personaje secundario cuando ya no es necesario, por lo general, no tiene un motivo muy fuerte para ser el villano, incluso, puede llegar a ser derrotado antes de tiempo si el escritor nota que ha perdido fuerza. Ejemplo, Sanosuke de Rurouni Kenshin.
- El obligado: Este personaje, ha sido obligado por alguien más, puede que incluso sea por las circunstancias, en ocasiones él no desea ser el villano, en otras, va aprendiendo en el camino hasta que le toma gusto. Generalmente es el que más trabajo cuesta vencer. Ejemplo, Saga de Geminis en Saint Seiya
- El científico loco: Este villano merece una mención especial, se trata generalmente de un hombre de ciencia exageradamente apasionado, no le importan las consecuencias físicas, morales o espirituales de sus actos, tampoco le importa a quien afecta, todo lo hace por y para la ciencia, a veces puede quedar relegado a segundo plano, otras veces puede ser combinado con el villano gracioso. Ejemplos, el Dr. Octupus de spiderman, el autor de este blog, Hojo de final Fantasy 7
- El idealista: Este villano es fiel a sus ideas, y no le importará los medios que use, para él no hay otra cosa, puede llegar a sobreponer sus ideales aún por encima de su familia o de su integridad física, puede llegar a ser un gran aliado si es redimido a tiempo, pero puede llegar a ser una gran carga moral para el héroe sino lo detiene a tiempo. Ejemplo, el Dr. Doom de Fantastic Four
- El consciente: Está consiente de lo que esta haciendo, puede ser una combinación del obligado y el idealista. Él sabe que esta mal, pero no puede detenerse por alguna razón. Sabe su destino final y lo acepta con orgullo, ayudando incluso a que se apresure su destino, es el más difícil de convencer si se desea que cambie de bando. Ejemplo, Lex Luthor
- El antagonista: No necesariamente es alguien malo, puede ser simplemente que no esta de acuerdo con el protagonista o desea él ser el protagonista, no siempre termina muerto o con un destino fatal, y puede llegar a convertirse en un gran aliado o amigo. Ejemplo, James Jonah Jameson de Spiderman.
El villano es una parte fundamental sobre todo en aquellas historias donde la lucha entre el bien y el mal es el tema principal, en otras ocasiones, puede no ser tan necesario, pero una historia necesita siempre de alguien que encienda esa chispa de genialidad, humor, encanto que muchas veces los protagonistas no tienen. Además de ser un recurso muy válido para generar en el lector todo un arcoíris de sentimientos y sensaciones que harán que este se meta más en la historia.

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