Pues como habrán visto, la actualización a WP 2.5 hizo un desastre con el charset de mi blog, así que algunas cosas se ven raras. Sigo arreglando ese y otros desperfectos que hay. Si alguién no lee bien los artículos o las historias, le ruego me disculpe por un tiempo más, en lo que hago espacio en mi apretado itinerario para corregir el fallo. ¡Gracias por la paciencia!
Tercera entrega de la serie Chapter One, que es mi más reciente historia. Chapter One, narrá la vida de Erick, un amargado y frustrado detective que odia a todo lo que le rodea en general, hasta que llega a un punto de su vida, en la que se da cuenta de lo mucho que ha desperdiciado su vida lamentándose y quejándose de todo. Lo que lo lleva a considerar que quizá no es demasiado tarde para luchar por el sueño de toda su vida, aunque eso signifique, sacrificar su cómoda y solitaria vida conformista.
Erick parece como nuevo después de ser bien atendido por Cecilia, pero el día tiene que seguir y es momento de ir a reportarse al trabajo. En el camino, él parece gozar de su habilidad para ser hostil con todos, en especial con Nina, pero esa dulce sensación de hostilidad le va a durar muy poco.
Ir a la lectura ¡Espero lo disfruten! ^_^

Después de El Héroe, el siguiente elemento que le brinda el mayor peso a la historia, es El Villano, este personaje, antagonista por excelencia, suele ser el némesis del héroe, pero también lo será del resto de personajes, o de la mayoría. Lo curioso, es que El Villano, es también un personaje, esto lo resalto porque muchos escritores parecen olvidar ese hecho, y tratan a toda costa de hacer que simplemente sea El Malo de la historia. Desarrollar un buen villano, no solo le da mayor coherencia a la historia, sino que, cuando se hace con cuidado, le da un gran realce, llegando incluso a convertirse en todo un ícono como Darth Vader, Sephiroth, Saurón y otros más). Wikipedia define de esta forma al villano:
Un villano es una persona malvada, especialmente en la ficción. Los villanos son personajes de ficción, o quizá personajes novelados, en dramas y melodramas que ejercen la maldad deliberadamente y se enfrentan al héroe. Como tales, los villanos son un recurso argumental casi inevitable, y más que los héroes, elementos cruciales sobre los que gira la trama.
Su posible orígen, podría ser del francés antiguo villein, y ésta a su vez del latín moderno villanus, que significa siervo o campesino, alguien que esta atado a la tierra de una villa. Un buen villano, puede incluso salvar la trama de la historia, puede fundamentar la existencia del héroe dentro de la misma, y a veces, es él quien se responsabiliza por el crecimiento personal y espiritual del protagonista, por lo que, según mi concepción propia, tenemos los siguientes tipos de villanos.
- El gracioso: A este pobre sujeto, todo le sale mal, es el típico malo, pero con gracia, siempre trata de hacer el mal, aunque generalmente termina haciendo todo menos lo que se proponía, por lo regular siempre pierde y cuando llega a ganar, fue producto de la casualidad o de algún error muy tonto. Mal usado, puede ser de mal gusto y arruinar toda la historia. Ejemplo: Gargamel de Los Pitufos, Mojojojo de Power Puff
- El malo: El villano por excelencia hasta el siglo pasado. Este sujeto es malo desde el principio, es un personaje redondo, es decir, por donde lo veas, siempre es igual. Nació por la idea generalizada de encarnar todo el mal de la historia en una sola persona o cosa, en ocasiones, ni siquiera tiene motivos reales para ser el malo, en otras es simplemente porque le gusta. Es malvado, arrogante y ruín. Ejemplo: Esqueletor de He-Man.
- El casual: Se convirtió en malo por un producto de la casualidad, es un villano muy recurrido en las historias, puede llegar a convertirse en un personaje neutral e incluso puede quedar reducido a personaje secundario cuando ya no es necesario, por lo general, no tiene un motivo muy fuerte para ser el villano, incluso, puede llegar a ser derrotado antes de tiempo si el escritor nota que ha perdido fuerza. Ejemplo, Sanosuke de Rurouni Kenshin.
- El obligado: Este personaje, ha sido obligado por alguien más, puede que incluso sea por las circunstancias, en ocasiones él no desea ser el villano, en otras, va aprendiendo en el camino hasta que le toma gusto. Generalmente es el que más trabajo cuesta vencer. Ejemplo, Saga de Geminis en Saint Seiya
- El científico loco: Este villano merece una mención especial, se trata generalmente de un hombre de ciencia exageradamente apasionado, no le importan las consecuencias físicas, morales o espirituales de sus actos, tampoco le importa a quien afecta, todo lo hace por y para la ciencia, a veces puede quedar relegado a segundo plano, otras veces puede ser combinado con el villano gracioso. Ejemplos, el Dr. Octupus de spiderman, el autor de este blog, Hojo de final Fantasy 7
- El idealista: Este villano es fiel a sus ideas, y no le importará los medios que use, para él no hay otra cosa, puede llegar a sobreponer sus ideales aún por encima de su familia o de su integridad física, puede llegar a ser un gran aliado si es redimido a tiempo, pero puede llegar a ser una gran carga moral para el héroe sino lo detiene a tiempo. Ejemplo, el Dr. Doom de Fantastic Four
- El consciente: Está consiente de lo que esta haciendo, puede ser una combinación del obligado y el idealista. Él sabe que esta mal, pero no puede detenerse por alguna razón. Sabe su destino final y lo acepta con orgullo, ayudando incluso a que se apresure su destino, es el más difícil de convencer si se desea que cambie de bando. Ejemplo, Lex Luthor
- El antagonista: No necesariamente es alguien malo, puede ser simplemente que no esta de acuerdo con el protagonista o desea él ser el protagonista, no siempre termina muerto o con un destino fatal, y puede llegar a convertirse en un gran aliado o amigo. Ejemplo, James Jonah Jameson de Spiderman.
El villano es una parte fundamental sobre todo en aquellas historias donde la lucha entre el bien y el mal es el tema principal, en otras ocasiones, puede no ser tan necesario, pero una historia necesita siempre de alguien que encienda esa chispa de genialidad, humor, encanto que muchas veces los protagonistas no tienen. Además de ser un recurso muy válido para generar en el lector todo un arcoíris de sentimientos y sensaciones que harán que este se meta más en la historia.
Hoy vamos a hablar de aquel que es la razón de casi todas las obras escritas, grabadas, producidas y creadas, me refiero a El Héroe TM. Lo primero que tenemos que entender, es que curiosamente, es en ese personaje donde se ven reflejados muchos de nuestros anhelos y deseos, algunos incluso muy reprimidos. Porque, ¿de que otra forma podría explicarse el hecho de que el héroe tenga que ser alguien que cumpla ciertos requisitos, entre los que destaca la capacidad de volver lo imposible en posible? Ciertamente, este universo tan lleno de posibilidades y en donde la concepción entre bien y mal ha cambiado mucho en los años, es una buena fuente de inspiración a la hora de crear aquel paladín de la justicia y el honor.
Tipos de héroes
Analicemos ahora los diferentes tipos de héroes que nos podemos encontrar, una vez más, advierto que está es una concepción propia de estos elementos tan importantes en toda obra. A mi juicio pues, los héroes se clasifican en:
- Clásico: Es el típico héroe con un objetivo bien trazado, generalmente con un alto valor moral, un sentido de la justicia muy estricto y un código de honor que no le permite fallar en lo más mínimo a sus principios, tiende a ser atractivo físicamente por la generalizada idea antigua de que lo bello era lo bueno y lo feo era lo malo. El príncipe azul de los cuentos infantiles es el ejemplo más exacto de ello.
- Legendario: Es el héroe perfecto, no necesita ser atractivo como el héroe clásico, pues él es recordado por sus hechos y no por su físico. Es una persona con una valentía excepcional, dotado en la mayoría de los casos de una gran sabiduría o una enorme estupidez que lo llevan a hacer cosas extraordinarias, tiende a convertir lo imposible en posible, de ahí que sea legendario, Link, Seiya, Ryu de Breath of Fire, son ejemplos de esto.
- El anti-héroe: A diferencia de los anteriores, a este sujeto(a), no le interesan mucho los valores, el honor o la justicia, casi siempre se trata de alguien que vive bajo sus propias reglas, pero que por diversas circunstancias, acaba siendo enredado en la trama y termina siendo el héroe, aunque ni a él mismo le agrade el título, por lo general, es una persona hosca, ermitaña, solitaria y de mal carácter, puede ser alguien que fue villano en su tiempo y se ha “regenerado”. Cloud Strife es un anti-héroe bastante perfecto, Rodia de Crimen y Castigo, Ikki El Fenix de Saint Seiya.
- El matón: Hay una variante del anti-héroe, el “Dispara primero, averigua después” que es el clásico héroe de Acción de las películas, como John McClane de Die Hard, Rambo, T-1000 de Terminator, Punisher, etc. Su característica más común es que su vida es un asco y por eso tiene esa mala actitud ante el mundo.
- El casual: El héroe por oportunidad, lo más seguro es que estaba ahí y ni siquiera tenía planeado convertirse en héroe, puede ser alguien obligado por las circunstancias, pero que tiene las características de alguno de los tres anteriores tipos. Por regla general (aunque no necesariamente tiene que ser asi) no le agrada lo que tiene que hacer o no lo entiende. Por ejemplo, Zeus de Die Hard 3, Mai de Mai Hime
- El mártir: Es en lo personal, el tipo de héroe que más detesto. Todo le pasa a él (o ella), todo lo sufre y lo soporta, a veces puede ser un personaje demasiado meloso, a veces puede no tener mucha iniciativa propia (y hasta parezca que no piensa). Este personaje sufrirá las mil y un penurias hasta mejorar su condición de vida (no sin que antes haya perdido a muchos seres o posesiones amadas) o hasta que él mismo cambie de actitud o muera, puede situarse también bajo la calidad de anti-héroe, cuando su sufrimiento raya en lo patético o en el auto-sufrimiento, por ejemplo Shinji de Evangelion, Candy Candy, Heidi, Remy, Saori de Saint Seiya, Rinoa de Final Fantasy 8
Es posible, que se me haya quedado alguno en el tintero, pero mientras más analicemos a nuestro héroe, más nos daremos cuenta que de una u otra forma, casi siempre cae dentro de alguna de estás variantes, por lo que, si estamos creando una obra de cualquier tipo, es importante que consideremos estos detalles a la hora de hacer a nuestro héroe, recordemos que él es el centro de toda la historia en la mayoría de los casos, por lo tanto, una gran parte del éxito o fracaso de lo que hagamos, se deberá a como definimos a nuestro héroe. Sin embargo, una muy buena forma de crear un héroe es pensar, ¿cómo quiero que sea? ¿Qué reacciones deberá tener? Y principalmente ¿Qué quiero hacer con él al final?
Pensemos en nuestro personaje como en un ser con vida propia, ¿seguirá el destino que le hemos trazado? ¿se cuestionará acerca de la vida o de la jornada que tiene que emprender? ¿Buscará fama, fortuna y Gloria, o será humilde y no aceptará nada de ello? Son muchas las preguntas que podemos hacernos, recuerda anotar todas esas ideas que vayan fluyendo en algún lugar, quizá de primera mano no podamos definir a nuestro héroe, pero serán útiles cuando finalmente aclaremos nuestra mente y hayamos decidido que hacer con él.
Hoy me puse a meditar, cual es la estrecha diferencia entre el significado de esta¡s palabras. No es de negarse que muchas de las cosas que suceden hoy en día, están completamente relacionadas a estos conceptos, bajo cuya sombra han sufrido muchos pueblos, y que muchos otros, aprovechados, tiranos, héroes o villanos, hay utilizado a lo largo de los años como estandarte de su verdad.
Una ideología es el conjunto de ideas, tendentes a la conservación o la transformación del sistema existente (económico, social, político, etc.), que caracterizan a un grupo, institución, movimiento cultural, social, político o religioso.
Considerada también como La ciencia que estudia las ideas creció y se desarrollo bajo el amparo de Destutt de Tracy. Por supuesto, la ideología no fue descubierta por el hombre, fue ella, quien a lo largo del tiempo, alcanzo al hombre. Marx, decía que la relación de la realidad con las ideas es menos importante que su objetivo. Y eso es lo peligroso del asunto, ya que la concepción de Marx claramente le da un carácter altamente relevante al dicho popular de “el fin, justifica los medios”.
Luego entonces, si lo importante es la ideología, más no la realidad ¿donde queda el carácter humanista y democrático que muchos de los que se han sujetado a este teorema dicen tener? ¡No existe! Pero vayamos más a fondo.
Hablamos de ideología cuando una idea determinada es ampliamente compartida conscientemente por un grupo dentro de una sociedad. A veces es un rasgo fuertemente identitario, de forma similar a la religión, la nación, la clase social, el sexo, etc. Además los miembros del grupo ideológico admiten o no, que determinado individuo pertenece al grupo según comparta o no ciertos presupuestos ideológicos básicos.
Tenemos pues, un sentido elitista y excluyente que justifica su razón de ser y pensar, y rechaza todo lo que se oponga. Pero la parte de “consciente” es aquella que depende de la habilidad manipuladora de quien este detrás de aquella idea. Si yo deseo que un grupo de personas me sigan y me apoyen, entonces trabajaré en su consciente, y aún en su subconsciente, y les enseñaré en menor medida, a hacer lo mismo que hago con ellos, rechazando con un aire casí divino y un discurso acalorado todo lo demás, después de todo, yo soy el que tiene la idea y la verdad absoluta de las cosas. Aquí, cabe hacer un diferencia, con el idealista nato, aquel hombre o mujer que lucha por una idea, que se esfuerza por lograrla, pero que entiende su posición frente a la sociedad, y comprende su papel.
¿Es una idea de verdad revolucionaria (estoy empezando a odiar esa palabra)? ¿Es un beneficio real y tangible, no solo para mí, sino para el resto? ¿Qué consecuencias tendrá a corto, mediano y largo plazo? ¿Está MI idea fundamentada solo en MIS sentimientos, en lo que YO creo, en lo que YO pienso que es mejor? El gran falló de la mayoría de las ideas propuestas hasta ahora (de corte político, económico y social) es precisamente eso. Porqué aquel que propuso la idea, aquel que originá todo, agrego en gran manera parte de su yo, de sus deseos y ambiciones más íntimas, y lo mismo fueron haciendo todos y cada uno de sus predecesores, hasta que se convirtió en una especie de verdad absoluta arrebatada.
Veamos el otro lado de la moneda.
Idiosincracia, es la manera de ser que caracteriza a las personas que pertenecen a un determinado grupo social. Puede estar determinada por la nacionalidad, temperamento, estatus, tendencias en sus gustos, etc. Identifica claramente similitudes de comportamiento en las costumbres sociales, en el desempeño profesional y en los aspectos culturales. Las relaciones que se establecen entre los grupos humanos según su idiosincrasia, son capaces de influir en el comportamiento individual de las personas aún cuando no se esté convencido de la certeza de las ideas que se asimilan en masa. Este término es utilizado comúnmente para identificar amplios grupos de personas sin especificar cada detalle que los relaciona entre sí. También se utiliza para enfatizar las diferencias entre personas de diferente origen y costumbres.
¿Cual es el fracaso más grande de muchos sistemas políticos, económicos, educativos y financieros? La idiosincrasia. En un estado ideal de las cosas, una persona (física o moral) desearía que todo cuanto dice, manda u ordena, sea aceptado de forma irrefutable, sin protestas, de forma unánime e incluso, desearía ser alabado por la magnificencia de su pensamiento, y tal vez nunca se atreva a decir (o tal vez si), pero hasta desearía ser adorado por un mundo que no lo merece.
En el estado real de las cosas, la gente se mueve de lugar, se relaciona, se influencia cultural y socialmente, formando poco a poco su idiosincrasia personal, aquel espacio y último reducto a donde nadie puede hacer mella mientras su espíritu se mantenga fuerte a las diarias presiones e intentos de todo cuanto lo rodea por echar abajo esa idiosincrasia adquirida. Porque si, la idiosincrasia, no nace en el hombre, sino que este, la va adquiriendo en su diario vivir y padecer. La idiosincrasia se vuelve peligrosa para muchos de estos “idealistas” porqué le permite al individuo seguir pensando, seguir razonando y poner en duda el resto de ideas. La razón de que mucha gente sea despedida, marginada e incluso muera hoy en día es principalmente esa. Nadie con un mínimo grado de poder, desea ceder, ni mucho menos ser contradecido, lo que nos lleva de nuevo a aquello de que para ellos, la idea es más importante que la realidad.
Se convierte pues, en una batalla personal, entre el ego de un hombre o grupo de personas (generalmente minoría) y el rechazo natural y obvio del resto, cuya idiosincrasia le ha permitido no aceptar la idea como absoluta y única. Es aquí, donde un ciudadano común, sin mucha preparación, temeroso, débil, flojo y perezoso, decide o dejarse llevar por la corriente (es decir, por quien gane) o simplemente ceder y convertirse en un seguidor pasivo del montón.
No quiero terminar pues, sin dejar en claro mi postura. Yo no estoy en contra de los idealistas actuales, pero si de sus métodos y de la forma oscura y torcida en como han deformado la concepción del idealismo para satisfacer sus deseos personales, de la forma tan cínica en como mueven los hilos, y hacen todo lo posible porque el mundo exterior no vea esa realidad que tan poco o nada les interesa, porqué de otra manera, sus intereses se verían afectados. Como tampoco estoy a favor del conformismo de muchos pueblos, del idealismo casí divino que se les ha dado por parte de las masas, y de la absurda y estúpida mentalidad de creer que un solo hombre o una minoria, van a mejorar las cosas como por arte de magia, solo por la bandera de una ideología. Después de todo, también son seres imperfectos, sujetos a los mismos errores y problemas emocionales, psíquicos y psicológicos que nosotros.
* Todas las definiciones han sido sacadas de la Wikipedia
Cuando escribimos una historia, una de las primeras cosas que nos vienen a la mente son los protagonistas. Aquellos grandes héroes que serán los paladines de la justicia y el honor, o en aquellas poderosas guerreras que someterán ejércitos bajo sus pies, y comenzamos a fantasear con las grandes aventuras que estos viviran. Pero entonces, es cuando por supuesto, nos damos cuenta de que nuestro (a) héroe (ina) no está solo en este mundo, que como un ser vivo, está rodeado de seres viviente y objetos que interactúan y se relacionan de forma directa o indirecta con él. Aquí es donde comenzamos a pensar en los personajes secundarios que serán el apoyo gradual o fuerte de nuestra historia.
Muchos autores a veces no lo reconocen, pero lo cierto es que a veces exageramos con nuestro personaje principal, y esta tan mal diseñado, que son los personajes secundarios quienes rescatan la trama de la serie e incluso la mejoran. Ken Akamatsu, reconocido por Love Hina lo sabía, y lo reconoció muy bien en el epílogo, cuando “dedico” estás palabras a uno de sus personajes secundarios.
Sin tí, no hubiera podido llevar la serie a buen término
A mí juicio (conste que es a mi juicio) existen los siguientes tipos de personajes secundarios.
- El gracioso: Generalmente, es un personaje cómico que agrega siempre esa chispa de humor exacto que se necesita reflejar, si el personaje es bien creado, puedo incluso darle un toque de humor aún a las situaciones más desesperanzadoras.
- El patiño: Un personaje muy leal y obediente que depende emocionalmente del protagonista, en la mayoría de los casos su dependencia está relacionada con el amor, la gratitud o la amistad.
- El(la) tierno(a): Podría ser una variación del patiño (y en la mayoría de los casos lo es): Es el personaje que siempre causa ternura, compasión o amor desmedido. El blanco perfecto para las miradas obsesas de los pervertidos (hola Koeth). Por definición, es el personaje más puro e inocente.
- El pervertido: Variante del gracioso, un personaje que generalmente la da esa chispa de gracia con cachondeo al asunto, este es un personaje peligroso, porque de no manejarse bien su perfil, puede volverse vulgar y aburrir a la audiencia
- El neutral: Personaje secundario por excelencia, aquel que no esta ni de un bando ni de otro, porque quiere regirse bajo sus propias reglas y necesidades, es un personaje casi obligatorio cuando la historia gira intensamente en la lucha entre las fuerzas del bien y el mal
- El bravucón: El clásico personaje mal hablado, gritón, gruñón o valentón que pierde la paciencia con suma facilidad y hace las cosas por impulso, si alguna vez haz jugado Final Fantasy 7, te habrás dado cuenta que Barret Wallace encaja a la perfección con este tipo de personaje
- El inteligente: Es aquel personaje en extremo inteligente, es calculador, siempre anda en la luna, inventando cosas, resolviendo acertijos o reparando máquinas, es el clásico proveedor del grupo y desgraciadamente, en la mayoría de los casos, es un personaje que va perdiendo importancia en la trama de la historia.
- El antisocial: Variante del bravucón, esta peleado con el mundo y el ambiente que le rodea, puede llegar a no importarle nada, pero en la mayoría de los casos, aprenderá a ser sociable y buena gente con todos (aunque en menor medida con el gracioso o el pervertido)
Cómo podemos ver, estas definiciones no son exclusivas, es decir, aún nuestro personaje principal puede caer en ellas, pero como es el principal, hay que resaltar sus aspectos positivos (a menos que seas Gainax y tu obra se llame Evangelion). Definir un buen conjunto de personajes secundarios es vital para que la historia pueda mantenerse interesante y fresca. La clave para lograr esto, es saber elegir una buena combinación de personajes secundarios. Extremos opuestos (Bravucón / tierna, Pervertido / antisocial, patiño / neutral, etc.) pueden ofrecer un interesante espectro de personalidades a utilizar dentro de nuestra historia, y, ¿por qué no? quizá sería hasta interesante, hacer combinaciones en un mismo personaje.
Después de un largo tiempo de ausencia en este blog, he vuelto a escribir. Después de preguntarme mucho sobre que escribir a mi regreso, he decidido hablar sobre el problema de escoger un proyecto de desarrollo. ¡Si! lo digo por tí, mi estimado y querido lector que como yo, alguna vez te haz preguntado, ¿y en que proyecto trabajo ahora? bueno es hora de hablar un poco de ello y quitar las telarañas del asunto (y de paso en este blog).
¿Por qué trabajamos en un proyecto?
Hay básicamente dos razones muy simples, tanto una como otra tiene diferentes bases y fundamentos que influyen en la motivación que tengamos para acabarlos o al menos seguir adelante. Un desarrollador comienza un proyecto porque: a) Le gusta y b) Le pagan por ello, obvio, ¿no? analicemos ahora la situación que nos trajo hasta aquÃí.
Cuando empezamos un proyecto por gusto propio, generalmente partimos de dos casos, a) una idea nuestra muy básica o preliminar acerca de lo que será el proyecto (casi siempre producto del “chispazo mental” del momento). b) Una idea preconcebida y formalmente planteada y desarrollada (en nuestra mente claro). Con eso en mente comenzamos a bocetar, diseñar en papel, dibujar y nos adelantamos a los hechos soñando y fantaseando con lo que nuestro proyecto será, así pues, la mayoría de las veces iniciamos un proyecto del final hacia el principio, ¿qué quiero decir con eso? Lo que trato de decir, es que actuamos impulsados por el deseo, deseamos que el proyecto ya esté terminado a las horas de haberlo concebido, y sin más, nos lanzamos a teclear código como locos, saltándonos por supuesto las etapas del diseño y conceptualización.
¿Y si metemos gente al proyecto?
El problema es que generalmente empezamos solos y seguimos solos por un buen tramo del camino, entonces vienen las frustraciones y los enojos porque no tenemos suficiente tiempo para dedicarlo al proyecto o no nos está quedando como queremos, porque, debemos admitirlo, no somos duchos en todas las disciplinas que se necesitan para lograr nuestro objetivo. En el mejor de los casos, conseguiremos a un amigo, compañero de trabajo o pobre víctima que asaltamos quizá en la cafetería, la cola de las tortillas o el lugar menos esperado y lo hicimos parte de nuestro proyecto. En este punto, comenzamos el spamming en foros y blogs similares sobre nuestro “grandioso proyecto” y tratamos de ganar más adeptos (¿acaso no les suena familiar esto?) con una respuesta generalmente favorable pero que casi siempre está respaldada por el entusiasmo pasajero.
¿Qué pasa cuando se nos unen diversas gentes? todo se vuelva quizá un caos, y aún tratamos de mantener el proyecto vivo, empujamos a las personas, tratamos de manipular a algunas a que hagan lo que queremos e incluso los presionamos como si fueran nuestros empleados y olvidamos que lo importante no era eso, sino la diversión y apoyo mutuo que debería haber dentro del proyecto. Tergiversando nosotros mismos y una vez más, el significado de nuestro proyecto y matando el animo y el interés de los demás en el proyecto. Hay factores que no consideramos y que nos llevan al fracaso.
- No somos dueños del tiempo de los demás
- No todos tienen el mismo nivel de entusiasmo
- No todos tienen el mismo nivel de compromiso
- No todos tienen las mismas capacidades que nosotros
- NO TODOS TIENEN LAS MISMAS PRIORIDADES
Todos esos detalles, llevan a nuestro proyecto al fracaso, y la razón fue muy simple. Un proyecto fracasa cuando no existe una planeación previa y un sometimiento a juicio razonable(no a los sentimientos) de su factibilidad en todos sus ámbitos. Parece mentira, y muchos aquí saltaran y dirán, “oye, es que eso ya lo se” pero, ¿realmente lo hacemos? ¿realmente lo llevamos a la práctica? ¿tenemos un checklist de tareas y prioridades? ¿analizamos los perfiles de la gente que reclutamos? la mayor parte de las veces, si lo pensamos bien, la respuesta a esas preguntas será un no rotundo.
Entonces, ¿debemos detenernos?
La respuesta es que todo depende de la situación. Porque si la situación es tan caótica que ya no le encontramos pies ni cabeza, lo más recomendable en este caso, es, sacar aquellas partes que si se lograron en el proyecto e ir reconstruyendo todo desde el principio, habrá claro, quien haga borrón y cuenta nueva, pero eso depende del factor tiempo y de la disponibilidad del responsable y de los demás involucrados. Por cierto, quizá en algún punto te quedes solo, no temas, no pasará nada, solo empezaste, ¿no es así? no te desesperes, nadie dijo que sería fá¡cil, pero ten la seguridad de que vas por el camino correcto. Pero algo si te recomiendo, trata en todo lo posible, de mantener fuera del proyecto los sentimientos personales, porque entonces, tú mismo has esculpido la lápida del proyecto.
¡El gran maestro Ke-bran-tao ha enfermado! eso representa un enorme problema para el clan de ninjas Laito, así que el maestro Akitoi, segundo al mando en el clan, selecciono al mejor de sus ninjas para recolectar las 4 frutas sagradas que se necesitan para el antídoto. Ese ninja es Piko, pero no todo el monte es oregano, Piko debe cruzar una tierra dominada por las huestes de MaskiNinja, el archienemigo del clan.

PikoNinja es un juego de plataformas para PC bajo el sistema operativo Windows, creado por la empresa Sisvia. En él controlas a Piko, un ninja del clan Laito, al que se le ha asignado la misión de recolectar las frutas sagradas que le devolverán la salud al gran maestro Ke-Bran-Tao, líder indiscutible e invencible del clan. Como suele suceder con los protagonistas, Piko es un ninja con superpoderes y toda la parafernalia pertinente. Además, resalta “anchamente” entre todos los ninjas de su clan por su… eh…. eh… digamos que Piko está un poco gordito, y siempre llega de último en todas sus evaluaciones ninja. De aquí el mote afectuoso “The Last Ninja”, que su maestro particular, Akitoi, le colocó. Naturalmente, la sola mención de “The Last Ninja” infunde el pánico entre los ninjas de todos los clanes (eso quisiera Akitoi, pero la realidad siempre es dura).
Uno de los problemas mayores a los que nos enfrentamos a la hora de crear personajes, es el nombre. No se porque, pero muchos de nosotros tenemos la falsa creencia de que el nombre debe sonar no solo bonito, sino que tiene que ser exótico para impactar. Esto no necesariamente es cierto. Un nombre es algo importante, es lo que nos identifica del resto de las personas; Nos hace diferentes y únicos. Hay ocasiones que el mismo nombre nos marca de por vida. Psicológicamente, uno puede notar el peso que puede llegar a tener un nombre o apellido sobre las personas.
Nombrar un personaje, es como nombrar un hijo. Ese nombre lo va a perseguir toda la vida, y tampoco se vale hacer cambios de nombre, pues resta seriedad a la historia y le quita credibilidad al personaje. Quizá una de las pocas ocasiones en que esto se justifica, es cuando el personaje por razones adversas, ya sea que está en territorio enemigo, que sea perseguido y su nombre sea realmente conocido, se lo tenga que cambiar; pero aquí no vale decir “Hey, es mi personaje, yo lo hice y le puedo cambiar el nombre”. Por supuesto, nadie te obliga a no hacerlo, pero ten en cuenta, que después de cierto tiempo, tu personaje va a ser identificado plenamente por el nombre, o las mismas circunstancias, permitirán que ese personaje sea recordado.
La mayor premisa que debemos sostener a la hora de nombrar un personaje, no es la elegancia o excentricidad del nombre, sino que el nombre debe definir muy bien la personalidad de nuestro personaje. analicemos algunos ejemplos:
- Squall LionHeart: Un tipo rudo, serio y muy tosco en su carácter, su nombre se forma de tres palabras, squall que significa chubasco, lo que define muy bien su comportamiento, ya que en muy pocas ocasiones deja ver sus verdaderos sentimientos. Lion Heart, cuyo significado literal vendría a ser corazón de león. Define su personalidad orgullosa, su braveza y su capacidad nata de liderazgo.
- Cloud Strife: Cloud significa nube, lo que viene a definir muy bien la personalidad errática e insegura de este personaje amado por millones de fans, su apellido viene a confirmar la actitud relajada y más tranquila que adopta al final (Strife significa distender que es un sinónimo de relajar)
Estos ejemplos, nos demuestran lo bien que estos personajes fueron diseñados, teniendo como resultado, personajes carismáticos que serán recordados por generaciones. Entonces, ¿qué debemos hacer nosotros? aquí algunos sencillos pasos.
- Antes de nombrar a nuestro personaje, asegurémonos de definir muy bien su perfil, basándonos en las dimensiones que en un artículo anterior analizamos.
- No elijamos un nombre al azar, lo primero que debemos hacer, es buscar nombres que se amolden a la personalidad de nuestro personaje, un buen diccionario de onomástica nos puede ayudar de mucho, aunque por supuesto Google es nuestro aliado.
- Haz una lista de los posibles nombres y luego ve eliminando los que no te parezcan. Al final encontrarás un buen nombre para tu personaje. Por supuesto, aseguraté que suene atractivo.
Por supuesto vale también inventarse nombre como dije al principio, no es un límite al final, pero si debemos tener en cuenta que debe ser fácil de recordar.
En el pasado artúculo, hablamos de los fundamentos básicos del diseño de personajes desde un punto de vista muy general, en esta ocasión, veremos el proceso creativo y porque no decirlo, artesanal de crear un personaje desde cero. Para ello, los llevaré de la mano en el proceso de creación de un personaje ficticio para una obra cualquiera (un libro, un comic, un videojuego, etc). Primero, veamos que necesitamos para crear un personaje.
Jim Adams & Andrew Lamothe, en su libro Programming Role Playing Games With DirectX mencionan que un personaje siempre tiene tres dimensiones.
- Física: describe los atributos físicos deseables del personaje, siendo por supuesto, aquellos que deseamos dar a conocer a nuestro público. Cosas como tipo de sangre, color de ojos, complexión, etc. Es la parte más sencilla porque podemos incluso tomar características de personas reales y adaptarlas a nuestros personajes, por supuesto que es más “original” en muchos sentidos inventar las características de nuestro personaje, pero al final, seguiremos jugando con factores humanos o no humanos que son universalmente aceptados.
- Sociológica: Influyen aspectos como el nombre, trabajo, edad, lugar de residencia, y en general cualquier valor demográfico - social que sirva para identificar a nuestro personaje dentro de su entorno y a su vez sirva para interactuar de forma directa con otros personajes.
- Psicológica: El comportamiento y personalidad del personaje influye mucho en la trama de la historia, sea para el proyecto que sea, recordemos que un personaje principal debe ser muy carismático, ya que el peso de todo recae sobre él. Por supuesto no debemos olvidar que en un mundo cualquiera, existe diversidad de pensamientos y comportamientos que pueden ir desde los más bizarros hasta los ya comunes y clásicos.
Como podemos ver, las tres dimensiones de un personaje que Lamothe y Adams proponen, no son otra cosa que el reflejo de lo que ya se había planteado en el artículo pasado. Ahora tomado estos tres elementos, vamos a crear un personaje cualquiera, pero primero ambientémonos un poco para saber que tierra pisamos.
Estamos en una dimensión alterna, en esa dimensión, los seres humanos están casi extintos y en su lugar gobierna una raza humanoide draconiana, las profecías antiguas, predicen que un día, la raza humana resurgirá de las tinieblas a donde fue confinada y repoblará la tierra. Pero los avistamientos de seres humanos son prácticamente ya nulos, un día de pronto en una villa muy humilde aparece por la mañana un ser extraño cuya piel no es escamosa, y su color es claro como la leche, y los iris de sus ojos son redondos, todo indica que se trata de un ser humano, ¿será acaso el principio de la profecía?
Ya estamos enmarcados en nuestro pequeño universo, ahora vamos a describir al personaje principal, que por supuesto es el misterioso humano que han encontrado tirado afuera de la villa:
- Atributos físicos: Cabello negro y alborotado, ojos color miel muy expresivos, piel clara y de complexión muy delgada al principio; no es muy alto, mide 1.65 mts y su peso fluctúa ente los 60 y 62 kilos.
- Atributos sociológicos: Edad se desconoce pero por su apariencia se diría que unos 25 aproximadamente, por nombre responde solo a Fabio, no tiene lugar de residencia por el momento, ya que no recuerda absolutamente nada de él mismo, salvo su nombre.
- Atributos psicológicos: Al principio es muy reservado, incluso hasta un poco hostil, parece no reconocer su entorno, pero poco a poco va aprendiendo a vivir entre los draconianos, hasta ganarse su confianza. Después es muy amigable y leal, es un guerrero formidable que pronto se convierte en imprescindible en cualquier batalla, aunque siempre está triste y melancólico. Cuando se enoja, la ira se apodera de él y puede asesinar con mucha facilidad a quien sea que le haya provocado la ira.
Ya tenemos definido a nuestro personaje, ¿ahora qué sigue? bueno, podemos crear una sencilla hoja de perfil con un gráfico, dibujo o boceto del personaje y sus datos más comunes, así dejamos bien sentado a nuestro personaje y le damos un poco más de formalidad al asunto, aquí hay algunos ejemplos de ello.
- Red-Priest-Usada’s Nemesis the goddess
- Las lindas’s Crew
- Maia un personaje de Dynasty Lost de BlackLilian
